¡Gracias por tu tiempo!

¡Gracias por tu tiempo!

lunes, 2 de mayo de 2011

Un viaje eterno, que es la vida.

A lo largo de nuestra vida experimentamos muchas sensaciones: amor, odio, envidia, ternura, felicidad... Sin embargo, también nos vemos obligados a llevar a cabo acciones o tomar determinadas decisiones que no nos gustan, pero que sabemos que, por el momento, a la larga acabarán por beneficiarnos. Lo peor es la cara de tonto que se nos queda cuando nos toca hacerlo, cuando nos toca renunciar a algo para que nuestro "yo del futuro" no lo pase mal. Y nos sacrificamos, porque acabamos con algo que nos gusta, algo que, en ocasiones, nos da la vida. Es, no sé si me explico, como tirar todo por la borda para que en un tiempo no nos hagan pasar por la tabla, como en las pelis de piratas. Entonces, al arrojar todo nuestro bagaje al mar, al desprendernos de ese "algo" que nos da la vida, morimos un poquito por dentro, pero lo hacemos bajo nuestra propia voluntad, creyendo que es lo adecuado, creyendo que realmente es lo que tenemos que hacer para llevar una vida próspera. La verdadera pregunta es: ¿nos equivocamos? La mayoría de las veces sí, pero como en toda estadística, existe un margen de error, mínimo, pero existe. Y mientras escribo todo esto me miro en el reflejo de la ventana, y me doy cuenta de la cara de tonto que me queda. Y miro en mi interior, y me doy cuenta de que he muerto un poquito. Y tan sólo hace 15 minutos que arrojé todo ese equipaje a las profundidades del Mar Olvido, y realmente deseo como un loco saltar por estribor, bucear y recuperarlo. Y me vuelvo a mirar en el reflejo del cristal de la ventana, y mi cara de tonto ha pasado a ser cara de idiota. Y miro de nuevo dentro de mí, y cada vez ardo más. Creo que sólo me queda la esperanza de que ese equipaje flote, agarrar un salvavidas y lanzarme a por él, y que no se desprenda nunca de mí, porque nada de lo que hay en esa maleta es prescindible, y por muchas fotos que tengamos del viaje, el recuerdo nunca es suficiente.

No hay comentarios: