¡Gracias por tu tiempo!

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domingo, 2 de enero de 2011

Que te de igual.

Profundiza. Atrévete a pensar situaciones inimaginables y llévalas a cabo. Baila la danza de la lluvia y cuando empiece a chispear, llámala e invítala a tu casa para ver tu peli favorita. Dile que pasas de palomitas, que prefieres besos y una pepsi light. Si accede, ¡enhorabuena! Si no, tranquilo, tienes una pepsi, y además es light, siéntete bien con tu cuerpo. Propónle un romance, un amor que sea pequeño pero que marque una diferencia, como los centímetros que separan al enano más grande del gigante más pequeño. Siéntete Dios por un momento y acaríciale la rodilla, da igual si prefiere besos o palomitas, eres Dios al fin y al cabo. Bésala. Si prefiere besos todo irá bien. Si prefiere palomitas acábate la pepsi y disfruta de la película, pero joder, piensa, has hecho que llueva, como Ted Mosby en "Cómo conocí a vuestra madre", ¿no suena genial? Puedes dormir agusto, ¡eres Dios! Mañana ya veremos quién serás.