¡Gracias por tu tiempo!

¡Gracias por tu tiempo!

lunes, 28 de diciembre de 2009

Más y más días.

Días encapotados, borrascosos, oscuros, cerrados. Días despejados, rasos, libres, expeditos. Días de autobús, días de metro. Días de taxis y días de sintaxis. Días absurdos, como la anterior frase. Días en los que las nubes bajan a visitarnos, días en los que el señor sol irradia una sonrisa. Días infernales, días de cielo. Días largos y días cortos. Días de amor, como una fecha cualquiera que lo explica todo, y días de desamor. Días de sentimientos secretos, ocultos bajo nuestro hipotálamo, donde residen todos ellos. Días perezosos y días de deporte. Días de unión, esperanza e ilusión, y días angustiosos, abatidos y desanimados. Días gueRReros y días pacífiKos. Días acuáticos y días alfombrados. Días de placer y días de dolor.

En fin, días de mierda, como el anterior y como el siguiente... Suerte que entre medias nos espera la noche, y quizás en la noche la encuentre.

Para M, dudo que te guste, pero algo es algo, y esto es un GRACIAS.

jueves, 23 de julio de 2009

TÚ eres mi musa

Hace unas cuantas horas, a eso de las 11 de la noche, me sentía sólo, invisible, desnudo ante las miradas de la gente. Quería volver a sentirme observado, así que ingenié un modo de que la gente, inconscientemente me mirara. Estaba en la terraza, y una luz verde al fondo de la playa, justo al final del rompeolas me abrió los ojos y llamó mi atención: debía ir al faro. Todos los que paseamos por la playa o cerca del mar, inconscientemente miramos aun que sólo sea una mínima fracción de segundo al faro. Armado con lápiz y papel, emprendí mi caminata hacia él. Después de andar alrededor de 2 kilómetros y medio, llegué al faro, me senté y fije la mirada en una estrella, la más brillante de todas, e intenté pensar en qué escribir. Pero algo ocurría, pues de mi mano, la cual sostenía el lapicero, no fluían las palabras. Algo rondaba mi cabeza, algo me mantenía entretenido… Pasé alrededor de 2 horas allí sentado, en las faldas del faro, con la mirada perdida y tan sólo escuchado el gemir de las olas golpeando contra las rocas. Indignado, volví a casa, con la frustración de que había tirado 2 horas de mi vida a la basura. Llegué a mi casa, me desvestí, me puse un pantalón corto de pijama y me tumbé en mi cama. Las horas pasaban, pero no conseguía conciliar el sueño.
Y de repente mi vida se llenó de inspiración. Infinidad de ideas recorren mi cabeza, tantas que no sé por dónde empezar. Supongo que resulta un poco patético el que una persona no concilie el sueño, y a las 4:55 de la mañana se ponga a escribir, pero las musas son así, tan pronto vienen como se van. Yacido en mi cama trataba de poner la mente en blanco, concentrado en el ruidoso ventilador situado sobre mi cama.

Y entonces ella entró por mi ventana, como un hilo de luz dorada, e invadió mi cabeza de pensamientos. Era la musa más bella que en mi vida había visto; cabellos largos y dorados, ojos castaños con un ligero toque cobrizo, boca de fresa cautivadora. Todo lo que se puede desear de una mujer, ella lo tenía. Han pasado ya 20 minutos desde que ese hilo de luz, junto con la sensación de frescor en mi cuerpo en una de las noches más calurosas de lo que llevamos de verano, me poseyó, y se me han pasado volando, como si fueran 20 segundos. Y, sinceramente, espero que ella se quede conmigo mucho tiempo, por lo menos 6 días más.


FUAN

miércoles, 13 de mayo de 2009

¿Qué será?


Tú. Yo. Enfrentados. Un silencio. Dos almas. Algo entre medias. ¿El qué? Échale imaginación. Cuatro labios en total y mucha saliva que aprovechar. Dos cuerpos deseosos que piden acción, y dos cerebros aún más deseosos que la proporcionan. Imaginación. Repito, imaginación, mucha imaginación. Porque otra cosa no, pero de eso nos sobra. Una cama, una habitación, un sentimiento. Sí, soy adicto a las mujeres.

lunes, 11 de mayo de 2009

¿Mañana?




De vez en cuando sale el sol, pero entre nubes y claros te confundes cada vez más y más. No sabes si sí, o si no... Nada te saca de dudas. Todo lo contrario, cada consejo que recibes lo único que consigue es desorientarte más aún. Sientes algo especial, único, particular... Algo diferente a otras ocasiones... Y no sabes lo que es. "Tendré que esforzarme en ello y descubrir que es lo que siento" recapacitas... "Mañana será otro día", y tras esas palabras, una noche más, tendido sobre tu cama, cierras los ojos y deseas con toda tu alma que mañana sea el día...

Fuan.,

Music (L)


Yacido en tu cama, colocas el auricular en tu oreja. Música a todo trapo, y ni tu canción favorita es capaz de alegrarte, ni si quiera por un segundo... Tus amigos, por mucho que quieran, no pueden hacer nada, porque esto es algo entre tú y ella; pero si ella no lo sabe, nada tiene solución. "Tengo que echarle huevos" piensas. Decides cerrar los ojos y olvidarte de todo, y de repente el mundo desaparece, y sólo existe la más absoluta oscuridad en tu cabeza...


Fuan.,

Días y días


Días oscuros, lúgubres, impenetrables, enigmáticos, eclipsados... Días en los que no sientes absolutamente nada... Ni amor, ni odio, ni repulsion, ni felicidad, ni represiones... Nada... Y no sabes por qué, y te preocupas... Comienzas a pensar, e investigas en tus más profundos pensamientos, y llegas a la conclusión de que la respuesta no se halla en tu mente, ni en tu cabeza, ni si quiera en tu razón... No, la respuesta a tus dudas se encuentra en el pecho, concretamente en el lado izquierdo... Aquel miembro de tu cuerpo llamado "corazón"... Por lo que sabes (que no es mucho), ese elemento al que llaman "corazón" es una especie de arcón, donde se encuentran tus más profundos sentimientos... La vida te ha enseñado que es un cofre frágil ante cualquier sentimiento no deseado... Pero ya es demasiado tarde, no hay vuelta atrás...


Fuan.,

Es así, así es


Una de esas veces en las que el corazón falla... Pero sabes que está ahí, porque delante tienes a la persona que lo hace latir, y te das cuenta que mientras ella esté delante, tu sigues vivo... Porque un sentimiento te da la vida, y mientras notas ese sentimiento te da igual que el corazon haga "bum, bum" o no haga nada... Y da igual si la otra persona no siente lo mismo, no importa que ni si quiera lo sepa, porque solo piensas en la suerte que tienes de haberla conocido, y no te salen las palabras, y no lo puedes evitar....


Fuan.,

Filosofía de Vida



La ira calma el dolor.

El dolor incrementa la ira.





Fuan.,